En Cuando ya no alcanza con resistir, el escritor Raimundo Alcázar reconstruye su historia personal para explorar las heridas del pasado, las conductas que repetimos y las decisiones que pueden cambiar nuestra forma de vivir.
Por Pablo J. Gasc
Raimundo Alcázar pasó años cumpliendo responsabilidades, resolviendo problemas y siguiendo adelante incluso en los momentos más difíciles. Esa forma de enfrentar la vida terminó abriendo una pregunta que hoy atraviesa su primer libro: ¿qué pasa cuando seguir funcionando ya no significa estar bien?
Nacido en Quilpué, Alcázar trabaja como jefe de máquinas de la Marina Mercante, es padre y estudia Psicología. En Cuando ya no alcanza con resistir, reúne experiencias de distintas etapas de su vida para revisar cómo la infancia, las pérdidas y las decisiones personales influyen en la manera en que enfrentamos el presente.
El relato recorre una infancia marcada por la ausencia, una adolescencia endurecida por la calle y una adultez construida desde la disciplina. El autor no busca convertir esas experiencias en una historia de superación perfecta, sino entender qué dejó cada una y cómo ciertas formas de actuar pueden mantenerse incluso cuando ya no nos hacen bien.
La escritura comenzó como un ejercicio personal, sin planes de publicación. Alcázar necesitaba ordenar recuerdos, errores, relaciones y decisiones. En ese proceso aparecieron preguntas que excedían su propia historia: cuánto de nuestra conducta responde a lo que realmente queremos y cuánto a lo que aprendimos que debíamos ser. El pasado puede ayudar a explicar nuestras reacciones, pero no tiene por qué decidir lo que hacemos con ellas.
Entre sus referencias aparecen Viktor Frankl, Eckhart Tolle, Marco Aurelio y Ryan Holiday, autores que abordan desde distintas perspectivas el sentido de la vida, la conciencia y la responsabilidad individual. Esas influencias acompañan una reflexión que no promete cambios instantáneos ni entrega fórmulas para resolverlo todo: propone distinguir entre lo que no podemos controlar y aquello por lo que sí podemos responder.
Con Cuando ya no alcanza con resistir, Raimundo Alcázar convierte su experiencia en un punto de partida para quienes llevan demasiado tiempo priorizando las obligaciones por sobre su propio bienestar. La pregunta que queda no es cómo soportar un poco más, sino qué hacer con la vida cuando seguir aguantando deja de ser suficiente.

