“Tránsito interior” de Eva Débia, el arte de la narrativa reflexiva

Por Pablo Gasc

El pasado viernes 15 de diciembre, en la Cineteca de la UDLA se realizó el lanzamiento del libro “Tránsito Interior” de la Periodista, escritora y académica Eva Débia. publicado por Ediciones del gato. Por supuesto, llegue puntualmente, como dictan las buenas costumbres. 

De vasta y destacada trayectoria en las comunicaciones, Eva no es nueva en el mundo literario, cinco libros precedían a esta publicación, Poemario Capital (2014, poesía, Libros del Perro Negro); Retazos (2016, poesía, Taller Opalina Factoría); Tránsitos Urbanos (2018, micro crónicas, Ediciones Filacteria); Insolentes: historias femeninas desde lo políticamente incorrecto (2019, crónicas biográficas, Editorial CESOC) y Cuando el Ángel pase lista (2021, narrativa, Ediciones del gato) 

La tarde en la capital era grata, la agitación prenavideña casi no se notaba, y poca gente transitaba por la calle República. Al llegar al salón de la cineteca, puntualmente como ya dije, encontré un ambiente distendido, familiar, cálido. Todo dispuesto para un momento especial. A mis años, he tenido el placer de participar de numerosos lanzamientos, y debo reconocer, que esta ocasión fue diferente, fue un momento íntimo y alegre, y, en ocasiones, emotivo y personal. Al principio, cuando todo recién comenzaba, la pequeña Emita subía y bajaba por las escaleras con su papá corriendo detrás, traté te tomarle una foto, pero salieron todas movidas, después descubriría que esa pequeña y alegre niña, era, además, parte importante del relato.

Luego de las presentaciones de rigor, el primero en tomar la palabra fue escritor, editor y gestor cultural Alberto Cecereu, quien, para no improvisar, sacó sus notas cuidadosamente redactadas.  

“Chile cambió -partió diciendo-, un Chile de personas solas y angustiadas, donde hay más comunicación con nuestras mascotas que con nuestras familias o amigos, de doctores y pastillajes, de depresiones y licencias médicas, de personas que escapan, que se esconden, y buscan refugios en lugares impensados”. Es en este Chile, post pandemia y estallido social donde nace este libro de relatos y poemas. 

Este libro, comentó Cecereu, transita en un país que cambia, o que parece haber cambiado. En él aparecen los profesores, con sus penurias y frustraciones, los montajes, el asesinato de Camilo Catrillanca, las cacerolas, la gente reclamando, la marcha más grande de Chile y los militares y carabineros. Pero el libro no se queda solo en eso, al pasar de los minutos, fuimos conociendo más del contenido y del origen del mismo. 

Luego tomó la palabra la destacada Periodista y también escritora Alejandra Matus, quien destacó el elemento autobiográfico del libro, en donde es posible ver la evolución de los momentos emocionales de la autora, muy ligados al momento histórico por el que estaba pasando el país. 

“En el libro –prosigue la periodista-, se puede sentir ese agobio pre-estallido en ocasiones, que incluye el sentir de los pacientes psiquiátricos que somos todos, que levante la mano el que no esté tomando algo” comentó, sacando una espontánea carcajada de todos los presentes. 

“La autora -continúa Matus-, muestra también al pasar el dolor de la pérdida, del embarazo no consumado, algo que se nota muy secundariamente, pero, una que lo ha vivido, la puede ver”. 

Para Alejandra Matus, amiga de la autora, en las páginas del libro podemos ver a Eva caminando por las calles de la ciudad, conversando con la gente, recopilando historias de vida, y, a pesar de lo horrible de ese período para el país, hay en ella un optimismo, una ingenuidad abismante, planeando en cómo va a transformar a Chile. “De alguna manera -continúa diciendo-, esta ingenuidad es un poco volver a la Unidad Popular, de la gente planeando como sería este Chile bueno, acogedor, donde nadie discrimina a nadie, como en el poema de Mauricio Redolés… y cae la pandemia, y entonces se transforma de ese ser angelical que recorre las calles y quiere cambiar el mundo, a un ser neurótico”. 

“Entonces llega la sorpresa, el regalo de la maternidad –agrega-, que, a pesar de todas sus dudas, la transforma, y aparece este colibrí que vive en su vientre y está, no por nada, en la portada del libro, y hay una nueva transformación de Eva, y también el cambio de la esperanza hacia algo más concreto, difícil, trabajoso”. 

La gracia del libro, para Alejandra Matus, es que todas las anotaciones van acompañadas de registros autobiográficos, de esa gran familia donde los abuelos mueren, pero perduran, nos acompañan. Cada anotación de lo cotidiano es una vocación a la memoria.  

Habiendo pasado más o menos media hora desde el inicio, tomó la palabra la autora. Una emocionada Eva agradeció, partió agradeciendo la presencia de su familia, y en especial de su tía, que por primera vez la acompañaba en un lanzamiento. Como dije al principio, el ambiente era muy cercano, familiar. Algo que se hacía notar en todo momento. Un entorno de calidez y cercanía, de complicidad. Solo nos faltó una chimenea en un rincón un algo de guitarreo para hacerlo aún más personal.     

“La Emita -partió diciendo la autora-, cambió mi vida, y no solo eso, cambió mi forma de ver el mundo… Las palabras no alcanzan para expresar todo lo que significa la maternidad, una ya no duerme tranquila, pero no por falta de sueño claramente, sino porque las preocupaciones y el agobio de cómo entender un mundo que se está reformulando constantemente, hace que uno se mantenga en vilo, y ahí uno dice bendita ignorancia, ojalá no fuéramos periodistas y estuviéramos tan informados”. 

“Está en nosotros –dice Eva-, ser un agente activo de nuestro entorno, no desde lo macro, ya que, finalmente, es lo micro lo que nos rescata como humanidad y como seres sociales, y las feministas tenemos este rol, tan ingenuo, de querer cambiar el mundo”.  

“Este libro tiene dos dedicatorias muy pequeñitas -revela la escritora-, la primera dice lo personal es político, y el otro, es a la familia que construimos día a día, porque esa familia no es solo la consanguínea, sino que es la familia que vamos juntando”. 

En las páginas de “Tránsito Interior”, Eva Débia nos presenta una ciudad que emerge como una vorágine urbana, grabada por la mirada, a la vez irónica y reflexiva, de alguien que las recorre, reencuentra y revive diariamente.  

Este libro se gestó en un tiempo que no fue fácil, para muchos caótico y espeluznante, donde sentimos el pavor de lo incierto, donde hubo miedo y soledad, asombro. Estas páginas encapsulan ese profundo retrato de los habitantes de Santiago: sus trayectos, sus preocupaciones y, especialmente, sus silencios, pero no se queda solo en eso, la autora nos abre el living se esa casa interior, llena de recuerdos y vivencias, de su corazón, y los trae nuevamente a la vida, intentando entregar un poco de sentido, un poco de coherencia a esa recopilación de vivencias e historias perdidas y desconexas que al final, se unen en un todo poético y reflexivo. 

Para cerrar, en palabras de la autora, “en este sistema del carajo, el mayor acto de rebeldía es seguir viviendo pese a todo”.