One Piece Sinfónico: una celebración llena de emociones

Por Pablo J. Gasc

El pasado sábado en el Teatro Cariola, se presentó la Sinfonía de la Liberación, una hermosa celebración en reconocimiento a One Piece, el manga escrito e ilustrado por el mangaka japonés Eiichirō Oda en 1997, una franquicia repleta de épica, amistad y emociones.

Tuve el honor de ir con mi hijo, un veinteañero que creció apasionado por este arte japonés, quien me ayudó a conocer más al respecto. Suerte la mía.

El manga creado por Eiichirō Oda, generó una franquicia de One Piece, la cual cuenta con una adaptación de anime, múltiples especiales de televisión, OVAs, películas, videojuegos, novelas ligeras, varios mangas spin-offs, y una adaptación de imagen real.

La jornada comenzó con la actuación del anisinger Potato-kun, quien se encargó de interpretar conocidas canciones, las que forman parte del repertorio de los seguidores del anime y sus símbolos. Entre su repertorio también incluyó canciones relacionadas con memes para preparar a la audiencia para lo que estaba por venir.

Su presentación fue impecable. Potato-Kun, un tipo simpático y con una voz provilegiada, logró enganchar de inmediato con la los asistentes, que poco a poco iban llenando el recinto.

La presentación contó con una orquesta sinfónica, magistralmente dirigida por César Baeza Morales y el talentoso Cuarteto Bronte, todo esto acompañado de proyecciones que escoltaban a la música, y que lograban reacciones expontáneas por parte de la audiencia que, en todo momento, se mantuvieron absortos, casi hipnotizados por lo sublime de lo que estaban presenciando.

Los seguidores de One Piece atesoran cada una de estas canciones, ya sean alegres o melancólicas, y la orquesta, revivió algunos de los momentos más destacados de la franquicia, así como aquellos que residen en el imaginario colectivo de los fanáticos.

El repertorio incluyó piezas de la banda sonora original, así como openings y un emocionante cierre (Memories de Maki Otsuki), sin duda, el punto culminante de la velada, cuando se proyectó la despedida del Going Merry, el primer barco de los Mugiwara.

Esta recopilación de hermosos momentos y recuerdos para los fanáticos culminó de manera espectacular, una verdadera fiesta, con la presentación y el carisma de Luffy y su tripulación, encarnados en el cosplay de Laru D. Kanto y el One Piece Team Chile, quienes, con trajes hechos a la perfección, lograron que los personajes cobraran vida, corriendo por los pasillos, saludando a la audiencia, llenando de alegría la que fue una puesta en escena magnífica y tremendamente emotiva.

La velada fue realmente grata, la música logra un efecto maravilloso, y las imágenes proyectadas lograron magnificar las sensaciones. No hay que ser un aficionado al manga, tampoco era necesario, en mi caso, conocer a la perfección el transcurso de la historia para disfrutar del momento. Los espacios de encuentro para las generaciones son siempre especiales, únicos y memorables.