La música clásica cambia de escala sin perder intensidad

La Orquesta Solístico de Santiago, integrada por músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago, inaugura en el Centro Cultural GAM el ciclo «Resonancias del agua», una temporada de tres conciertos en formato de cámara que reunirá a destacados solistas con obras de Bach, Händel, Mozart, Beethoven, Porpora y el compositor nacional Jean Barahona.

Por Pablo J. Gasc

No hacen falta ochenta músicos sobre un escenario para que una obra clásica sacuda al público. A veces basta un conjunto reducido, un gran solista y una sala donde cada nota encuentre su espacio. Esa es la apuesta de «Resonancias del agua», el nuevo ciclo de la Orquesta Solístico de Santiago, que entre julio y septiembre transformará el GAM en un escenario donde la cercanía será tan protagonista como la música.

Integrada por músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago y dirigida por la violinista Macarena Ferrer, la agrupación ha desarrollado un formato de cámara que acerca al público a obras fundamentales del repertorio clásico desde una experiencia más íntima. Al reducir la cantidad de intérpretes, cada instrumento adquiere un nuevo protagonismo y el diálogo entre la orquesta y los solistas se vuelve mucho más directo.

El primer concierto, programado para el 17 de julio, recorrerá distintas épocas de la música occidental. El programa contempla el Concierto para oboe y violín en Re menor de Johann Sebastian Bach, interpretado por Claudia Fonseca y Macarena Ferrer; el aria «Alto Giove», de Nicola Porpora, en la voz del contratenor Cristhopher Osorio; el Concierto para piano en La Mayor K.488 de Wolfgang Amadeus Mozart, con María Hannemann Vera como solista; la Romanza Nº2 de Ludwig van Beethoven, interpretada por Paula Barrera; el aria «Rejoice Greatly» de George Frideric Händel, a cargo de la soprano Barbara Ramírez; y la obra contemporánea «Exploración: en busca del Alicanto», del compositor nacional Jean Barahona, con la clarinetista Karla Rodríguez.

El nombre del ciclo no es casual. «Resonancias del agua» utiliza este elemento como hilo conductor para construir un recorrido sonoro donde las obras evocan ríos, corrientes, cascadas y paisajes naturales desde distintas sensibilidades musicales. La propuesta busca tender puentes entre el repertorio clásico y una experiencia estética donde la naturaleza funciona como inspiración permanente.

La temporada continuará el 26 de agosto con un programa que incluirá obras de Bach, Antonio Vivaldi, Joseph Haydn y Édouard Chausson, mientras que el cierre, el 10 de septiembre, estará dedicado a «Las Cuatro Estaciones» de Vivaldi, junto al Tango para violoncello de José Bragato y las Cuatro estaciones porteñas de Astor Piazzolla, ampliando el diálogo entre la tradición europea y la música latinoamericana.

Con esta residencia artística en el GAM, la Orquesta Solístico de Santiago confirma una tendencia cada vez más presente en la música clásica contemporánea: acercar grandes obras a nuevos públicos mediante formatos accesibles, cercanos y capaces de revelar detalles que muchas veces pasan inadvertidos en las grandes orquestas. Más que reducir la escala, estos conciertos buscan multiplicar la experiencia de escucha.

Las funciones se realizarán en la Sala A1 del Centro Cultural GAM, con entradas disponibles para cada uno de los tres conciertos y descuentos para quienes adquieran el ciclo completo. Una invitación ideal para descubrir que la grandeza de la música clásica también puede caber en un escenario de bolsillo.

17 Jul, 26 Ago y 10 Sep
Vi, Mi y Ju— 19 h