La Cineteca Nacional dará una función especial de Los 400 golpes, el 10 de julio

Los 400 golpes (1959), la ópera prima de François Truffaut y una de las películas fundadoras de lanouvelle vague, se exhibe en la Cineteca Nacional de Chile. Esta joya del cine francés sobre un chico rebelde atormentado por la vida conyugal de su madre y su padrastro y las normas del colegio, donde no encaja, tendrá una función especial, el próximo 10 de julio, a las 20:00 horas.

La proyección se realiza a propósito de los 80 años del natalicio de Jean-Pierre Léaud. “Queremos homenajear al gran actor francés, con su primer e icónico rol como el niño Antoine Doinel, el alter ego de Truffaut, en Los 400 golpes, un rol que lo marcará para siempre y que, de hecho, retomará cuatro veces más en otras películas de Truffaut, en que crece y se hace adulto. Pero ninguna alcanzará el vuelo de esta, una de las más influyentes de la historia, por su intensidad, poética y emotividad”, dice Marcelo Morales, director de la Cineteca Nacional.

En Los 400 golpes, Léaud es un niño que lee a Balzac y vive en un departamento pequeño y asfixiante, entre el caos de los adultos. Mete la pata y va casi rumbo a la delincuencia. Las cosas se complican tanto, que lo envían a un reformatorio.

Al igual que su alter ego, Truffaut –un hombre intenso, que volcó en la pantalla, el amor, el desamor, las privaciones y las pasiones de su vida–, en diferentes momentos, fue un pequeño granuja, que –como solía contar– se refugió en los libros y en las salas de cine para escapar de una realidad hostil. Hijo de una madre soltera indiferente, vivió con una nodriza y con su abuela. Esta última murió y él debió regresar a vivir con mamá y con su pareja. Siempre, en departamentos diminutos, donde Truffaut dormía a la entrada, en una cama plegable.

La primera colaboración de Truffaut y Léaud brinda un cuestionamiento a las instituciones. Y la inolvidable imagen final del niño frente a la vida que se avecina. Los unirían también los títulos: Antoine y Colette. El amor a los veinte años (1962) Besos robados (1968), Domicilio conyugal (1970) y El amor en fuga (1979).

Los 400 golpes se hizo con dos estatuillas en el Festival de Cannes (1960). Y también estuvo nominada a los Oscar por Mejor Guion y a los premios BAFTA en las categorías de Mejor Película y Mejor Actor Revelación (Léaud). “Se trata de una obra maestra que sigue capturando adeptos. Queremos profundizar ese lazo con esta exhibición en pantalla grande, para que tenga nuevos seguidores que se encanten con esta visión cruda de una infancia en un mundo que no la comprende, que la oprime.Como Cineteca Nacional, es un deber acercar y revitalizar estos grandes clásicos en las nuevas audiencias”, subraya Morales.

En 2024, se cumplen 65 años desde el estreno de esta cinta, que está dedicada a André Bazin, el influyente crítico francés, que tomó a Truffaut como una especie de hijo putativo, cuando era un jovencito que se la pasaba entre las salas de cine y los líos adolescentes. Más tarde vino Cahiers du Cinema, donde ejerció la crítica filosa, hasta que comenzó a hacer sus propias películas.

Como es sabido, Truffaut era amante del cine de Alfred Hitchcock –a quien entrevistó en su famoso libro El cine según Hitchcock, 1967-, y acostumbraba a decir que “en el amor, las mujeres son profesionales y los hombres, amateurs”. También repetía que el cine lo había salvado. No de la muerte: falleció pronto, a los 40 años, de un tumor cerebral, hace casi cuatro décadas. Y dejó una veintena de películas. Los 400 golpes, la primera de todas, ya daba cuenta de su genialidad.

 

Coordenadas – Los 400 golpes
Cineteca Nacional (nivel -2) | Centro Cultural La Moneda
Miércoles 10 de julio, a las 20:00 horas