Hugo Correa, la gran voz de la ciencia ficción chilena

Por Pablo “Jota” Gasc

El otro día celebramos el cumpleaños de mi gran amigo Gerardo. Hace tiempo que me estaba invitando a su casa, y después de mucho cuento, esta vez no podía faltar, y, como debe ser, fui el primero en llegar, tengo un temazo con eso de la puntualidad, y como me dijeron una hora, a esa hora llegué. Gracias a esa fijación mía, tuve la suerte de conversar solito con el cumpleañero, antes de que los demás comensales se lo empezaran a pelear.

En eso, y como se era de esperar, comenzaron a llegar los demás invitados. Un grupo bien entretenido debo reconocer, pero hubo uno en particular con el que enganchamos de una, don Alejandro, quien llegó con un libro de regalo, “una joya para su colección” le dijo al festejado, y así comenzamos una animada conversación de literatura de ciencia ficción, mezclada con sus aplicaciones en el cine y otras salsas, temas muy bien cubiertos por mi nuevo amigo.

Mientras conversábamos me hiso ver un tema no menor, el del redescubrir libros, ya que, por lo general, siempre los medios están hablando de las nuevas publicaciones o ensalzando al escritor de moda, de esta manera, muchos grandes autores y sus clásicos se van perdiendo debajo de todo lo nuevo. 

Debo reconocer que, si bien en su momento leí a Ray Bradbury y sus Crónicas Marcianas, o a Herbert George Wells, George Orwell y Frank Herbert; y celebro religiosamente los 4 de mayo, la lectura de ciencia ficción nunca ha estado entre mis favoritas, sin embargo, recuerdo haber escuchado del periodista y escritor chileno Hugo Correa, y sé que es uno de esos talentos nacionales que se fueron sin recibir su merecido reconocimiento.

Pero aquí estamos, en Freakopolis no solo se habla de lo nuevo, sino que también podemos recomendar lecturas consagradas, de esas que aparecen en medio de una conversación en el cumpleaños de un amigo. La novela en cuestión es “Los Altísimos”, publicada por primera vez en 1959, considerada como una obra pionera dentro del género de ciencia ficción en América Latina.

“Los Altísimos” combina elementos de aventura, filosofía y crítica social para explorar temas universales como lo son el poder, la libertad y la naturaleza humana, para nada una cosa poca.

La trama sigue a Felipe, quien es abducido por una misteriosa raza extraterrestre conocida como los Altísimos. Estos seres superiores gobiernan su planeta con mano firme, utilizando su avanzada tecnología y poderes psíquicos para mantener el control. Felipe se encuentra atrapado en una sociedad altamente estructurada y jerárquica, donde los humanos son tratados como seres inferiores. A medida que intenta entender y adaptarse a su nueva realidad, Felipe comienza a cuestionar las motivaciones y la moralidad de sus captores.

En su escrito, Correa utiliza la premisa de un encuentro extraterrestre para abordar temas profundos y complejos. La dicotomía entre los Altísimos y los humanos sirve como un reflejo de las desigualdades sociales y políticas de la época en que fue escrita la novela, la misma dicotomía se observa ahora, y los medios de comunicación fácilmente se podrían asociar con esos poderes psíquicos utilizados para controlar a las masas. Así como Orwell nos regaló 1984, aquí encontramos a un Hugo Correa hablándonos del 2024.

La obra plantea preguntas sobre el autoritarismo, la resistencia y la esencia de la humanidad. ¿Qué significa ser humano? ¿Es la libertad un derecho inalienable o un privilegio que puede ser concedido y retirado?

El estilo de Correa es preciso y evocador, utilizando descripciones detalladas para crear un mundo alienígena que, es tanto fascinante como inquietante. La narrativa en primera persona permite a los lectores experimentar directamente los pensamientos y emociones de Felipe, haciendo que su viaje sea más personal e inmersivo. Correa equilibra bien la exposición científica con el desarrollo del personaje, evitando que la historia se vuelva demasiado técnica o deshumanizada.

“Los Altísimos”, de Hugo Correa, es una obra maestra de la ciencia ficción, que combina una narrativa cautivadora con una reflexión profunda sobre la condición humana. La novela, no solo ofrece una emocionante aventura interplanetaria, sino que, también, desafía a los lectores a pensar críticamente sobre el poder, la libertad y la moralidad. A más de sesenta años de su publicación, sigue siendo una lectura obligada para los aficionados al género y para aquellos interesados en explorar las complejidades de la naturaleza humana a través de la literatura.

Me dio gusto ver feliz a mi amigo Gerardo, pasándolo bien y disfrutando, y me alegro de haber podido conocer a su amigo Alejando, y de la oportunidad que se dio de conversar de libros y autores, de música y cine, de lo humano y lo divino. Cómo dice mi Xime, son las vueltas las que dejan. Está bien seguir descubriendo lo nuevo, pero me daré el tiempo de volver a disfrutar y difundir lo nacional que, si no lo cuidamos, las nuevas generaciones no lo van a pescar.