Engañando a Murphy y “Game Over”, un lanzamiento de lujo

Por Pablo “Jota” Gasc

Los Murphy estaban de fiesta, y ¿por qué no? Luego de meses dedicados a la producción de “Game Over”, su último disco, lo querían presentar con una buena tocata. Harta pega tenían por delante, pero los cabros son jugados, soñadores, y tienen harto corazón.

El cuarteto se tomó el tiempo de invitarnos, y no les podíamos fallar. Después de una semana de harta lluvia, y a los pies de otro frente de similares características, la noche estaba ideal para la caminata, y que mejor, víspera a un feriado.

La velada comenzó con la presentación del trio de Jimmy Galard, quien llegó desde Punta Arenas y, desde la batería, entregó cinco temas bien armados, suaves y a la vez profundos. Perfecto para preparar el ambiente en la sala SCD de Bellavista, la que de apoco se iba llenando.

Al concierto fui con mi hijo, ¿no lo había mencionado? Pues sí, y cuando terminó Jimmy me dijo que ya lo había agregado a su set list, ¿su comentario? “Se nota que compone de corazón, no solo para gustar, es honesto”.

En eso, ya con la sala llena, llegó el esperado momento, los primeros en subir al escenario, mientras en una pantalla se mostraba un video con el Pixel Art de la carátula, fueron Eduardo y Mathias, para quienes no los conocen el baterista y bajista respectivamente, la base rítmica, la columna de la banda, en eso, bajando por el medio del pasillo, con sus guitarras colgadas listas para la acción, lo hicieron Cristóbal y Alef.

No es mi intención hacer un recuento tipo bitácora, de hecho, durante la presentación no tomé nota alguna, me dediqué a disfrutar de la puesta en escena.

Los Murphy mostraron su nuevo material, se pasearon mostrando piezas de sus discos anteriores, incluso, homenajearon a su modo a Cerati. Bromearon, amenizaron la jornada, convirtieron el momento en algo cercano, íntimo, personal y familiar, pero por, sobre todo, tocaron de manera impecable y profesional.

La noche tuvo detalles, cosas menores, imprevistos, imposible que la Ley de Murphy no se cumpliera, sin embargo, el ambiente cálido y cercano no permitió que nada empañara el momento.

“Game Over” es un disco conceptual, que invita a la expresión, al sentir y a abrazar con ganas el mensaje de superación y resiliencia, que lleva a tomar acción, a no quedarse en el pensamiento o en la idea. A mi hijo le gustó mucho, y yo, no tengo quejas. Éxito a los Murphy, y espero pronto verlos rompiéndola en escenarios más grandes, ya que la calidad está.