El relato de la vida de un universitario en los setenta

 

Buscando por aquí y por allá, di con un libro muy entretenido, fácil de leer. Ameno y rápido. El diario de vida, de un joven universitario de Llay Llay, viviendo en una residencial en Iquique, lejos de su familia, a principio de los años setenta. Hasta ahí todo bien. Junto a su amigo Jorge, deciden tomarse un tiempo y viajar a conocer otros países, conocer otras culturas, y vivir experiencias. Una especie de On the road de Kerouak, pero a la chilena, de mochileros. La idea era llegar a Estados Unidos.

El autor es Cristián Maturana Elgueta, Ingeniero Civil Industrial de profesión, me comenta de entrada que lo de la literatura ha sido “un descubrimiento que empezó en 2009, y me gustó mucho”.

“Forjando mi destino”, es su primer libro publicado, aunque lo que conocemos ahora, es una reedición, ya que el manuscrito original lo preparó hace diez años, a modo de homenaje, sacó unas pocas tiradas y se lo regaló a su mamá, hermanas, familia y amigos.

Lo publicaste por primera vez hace diez años. “Mi viejo falleció el 2007 –parte diciendo–, y al poco tiempo, falleció mi abuelo, y entonces aparecieron las cartas. Me las leí todas, y encontré que era un material precioso, mi papá tenía una letra muy linda. Las transcribí cuidadosamente, quería hacer un compendio para regalar”.

¿Cómo describes este libro?

 “Es un libro inocentón, fue un trabajo de amor, de recuerdo, de homenaje, incluso medio periodístico, ya que quise ir ordenando las cartas y postales, con las anécdotas, y, además, ir dando un entorno histórico lo más preciso posible, ya que en los años en que se dieron los hechos, eran tiempos complicados en el país. No lo quise hacer algo político, esa no era la idea”.

 “El libro es mucha realidad, pero extrapolando. Es una historia novelada –agrega–, a partir de cartas y postales reales, eso, sumado a las historias narradas por los mismos personajes durante mi infancia y juventud. La parte del diario de vida es de mi invención, ya que tenía generar el soporte para el contenido. El proyecto duró un año”.

“El libro cuenta una parte de la historia de mi padre, su tiempo de universitario en el norte, lejos de la familia, y la idea, junto a su amigo Jorge de conocer y viajar. Hubo una decisión, y eso marca el curso de la vida. Hay un tema de emociones, mi viejo tenía esa naturalidad de hacerse querer, de formar vínculos, y creo que en el relato eso se deja ver”.

¿Los personajes son reales?

“Todo es real, la parte novelada, mi veta de escritor, se da a partir de las anécdotas e historias que nos contaba mi papá. Me sirvió mucho –continúa– el hecho de que muchos de los lugares que se describen los conocí, con mi viejo y otros los visité después”.

“Éramos chicos, y con mis papás nos fuimos en auto a Iquique, entonces, en ese viaje, mi papá nos fue mostrando los lugares, la residencial, las iglesias, las playas, y entonces, todo fue tomando forma en mi cabeza, así fui conectando los puntos. Cuando aparecieron las cartas, el relato se dio con naturalidad”.

¿Has escrito más aparte de este libro?

“Como te dije, empecé a escribir en 2009, y desde entonces no he parado. Es distinto a lo que hago normalmente, y eso me gusta mucho. Tengo otros trabajos que quiero publicar, dos relatos que tienen que ver con mi época escolar, y eso lo quiero complementar con otros relatos cortos. Tengo varios cuentos también, que son un poco más densos, más complejos y esos también los espero publicar”.


El libro lo puedes encontrar en Amazon: https://www.amazon.com/…/dp/B0C8LKZ8HY/ref=sr_1_1…