El emocionante lanzamiento de un libro dedicado a un Grande

Por Pablo J. Gasc 

Sergio “Pirincho” Cárcamo es toda una leyenda de la radiodifusión chilena. Un profesional con una vasta trayectoria y que, con su particular y único estilo, ha sido escuela e inspiración para muchas personas. Por eso, este libro, publicado por la editorial Santiago-Ander, un trabajo de investigación periodística y de recopilación de historias contadas por muchas personas, no es un libro más, sino que llega en el momento preciso, a modo de necesario, y más que merecido homenaje, a un gigante de las comunicaciones. 

Pasaditas las siete de la tarde, en un salón del Cine Arte Alameda / CEINA, un buen grupo de personas nos reunimos para celebrar el lanzamiento del libro El espíritu de la radio. Una historia oral de Sergio Pirincho Cárcamo, escrito en coautoría por Paola Zúñiga Marro y Rodrigo Cabrillana, con prólogo de Sergio Cancino y diseño de portada de Sergio Córdova.

Como moderador, Rodrigo Cabrillana partió, con una analogía futbolística, presentando a los panelistas, el Periodista de extensa carrera radial, Patricio Cuevas; el Musicólogo, Gerardo Figueroa, y finalmente la actriz y conductora de radio y televisión, Blanca Lewin. Finalmente, presentó a la autora, Periodista y conductora de televisión, Paola Zúñiga, quien, de paso, hace su debut como escritora. 

La encargada de abrir el conversatorio fue Blanca Lewin, quien respondió la pregunta ¿De qué manera se proyecta Pirincho en tu persona para iniciar tu carrera en las comunicaciones? 

“Yo siempre fui radioescucha —partió diciendo —, y creo que la primera voz radial que conocí fue la de Pirincho”, y continuó “fue a través de su programa Hecho en Chile… ahí entendí que había una música chilena, que no había escuchado nunca, todo el Canto Nuevo, pero (además) lo más lindo es que los sábados existía el Hecho en Chile Infantil, y yo no conocía de espacios de radio que le hablaran a uno, y eso era bakán, mi madrasta coleccionaba la revista La Bicicleta, y ahí venían las canciones, y las podía aprender a tocar en guitarra”. 

¿Por qué se llamó a este proyecto “El espíritu de la radio”? 

“Esta fue una interrogante que nos marcó a fuego durante estos tres (extensos, extenuantes) años de investigación —responde la autora —, fue casi por casualidad, a partir de una publicación que hice hace unos tres años atrás, hice alusión al disco Permanent waves de Rush, estaba pegada con ese disco y justo me quedé contemplando la carátula, la mujer que aparece ahí, con ese ímpetu, esa fuerza, entre medio de un paisaje desgarrador, desolador, y está el espíritu de la radio, no sé si son sincronías, tiene bastante misticismo esta investigación, como dice acá nuestro querido amigo Gerardo, que las investigaciones no las elije uno, sino que ellas te eligen a ti, y en esa sincronía Rodrigo estaba en su casa escuchando la radio Sonar, y suena la melodía de The spirit of radio y ahí se produjo ese match místico, que tiene mucho que ver con este espíritu radial que representa mucho a Pirincho”.   

¿Cuáles son las instancias que debe cumplir una persona para convertirse en referente? 

“Lo primero —responde el Musicólogo Gerardo Figueroa —, sería que no lo buscara, y eso se transparenta a medida que uno avanza en la lectura del libro, ya que nunca ha habido en Pirincho un afán de figuración, de estrellato o de posicionamiento en un espacio medial específico, y no solo eso, tampoco encaminó ni tomó ninguna gestión como si fuera un negocio, como nos acostumbraron a hacerlo en la actualidad. Entonces me arriesgo a decir —continúa —, que quizás la condición para transformarse en referente es no pretenderlo”, 

“Una persona como Pirincho —comentó el periodista Patricio Cuevas —, no es como que te acuerdes del mito, el día específico en que te cambió la vida, sino que de repente te das cuenta de que en tu vida profesional tienes un amigo que tiene esa trayectoria, y que además es una caja de Pandora, por medio de otros empiezas a conocer aspecto de esta persona que tu ignoras, eso fue super importante también”.  

“La vida de Pirincho Cárcamo es muy entretenida —agregó—, ya que tiene un montón de anécdotas increíbles, y muchas cosas de esas, en esta investigación, uno se da cuenta de que son muy emocionantes y muy humanas. Cuando uno lee este libro, que son las voces de otras personas, junto a la voz de Pirincho, uno se da cuenta de que es una especie de recorrido muy rápido y muy emocionante”.  

La conversación se extendió un buen rato. Los panelistas respondían las preguntas y sumaban anécdotas y emociones al momento. Una presentación realmente entretenida, pero lo mejor estaba para el final, cuando Rodrigo Cabrillana se dio un tiempo para leer una reflexión, contando un poco lo que había sido su experiencia trabajando en este libro. Luego todos los presentes escuchamos esa voz suave, que nos sobrecoge, que nos contiene, como dijera la misma autora, un audio, un registro patrimonial de “Hecho en Chile”, junto a un miembro de la banda Arena Movediza.  

Después de esto, tomó el micrófono el mismo Pirincho, quien luego de un “Hola”, agradeció las lindas palabras que se habían dicho y a los autores por “la media pega que se habían mandado, por tres años, y como soy muy pajarón —comentó sacándonos la risa a todos los presentes—, no me había dado cuenta de que era el personaje central del libro, no cachaba, para mí, eran conversaciones con personas muy simpáticas que estaban haciendo una investigación sobre los orígenes de la radio, con motivo de que se acercaba el centenario de la primera transmisión de radio en Chile, pero la verdad es que, fue un tremendo honor haber compartido con todos ustedes, y reencontrarme con montones de amigas y amigos (y mencionó a dos que estaban presentes, Sergio Cancino y Lobo Araneda)”, y luego concluyó con un “eso sería todo por hoy, y acuérdense que el viernes es festivo”.  

Un gran trabajo el que nos han entregado Paola y Rodrigo, un libro entretenido y emocionante que no debe faltar en la casa de todo ávido/a radioescucha.    

Para cerrar, aunque no salió en el libro, yo también tengo mi anécdota con Pirincho. Recuerdo que, en 1984, mientras cursaba cuarto medio, tuve que hacer un trabajo y debía entrevistar a alguna persona conocida y desarrollar un tema para luego compartir con toda mi clase. Patudamente, grabadora en mano, me fui a parar a la radio Galaxia, en el segundo piso de un edificio en Providencia con Tobalaba, ahí esperé a Pirincho, quien estaba, como se imaginarán, ocupado, sin embargo, se dio un tiempo para atenderme y, conversó conmigo por tres horas. Fue una conversación muy cortada, constantemente interrumpida, pero una vez terminado su programa, bajamos y la terminamos tomándonos una Coca Cola. Me dio una clase sobre el grupo Yes y su disco “Tales from topographic oceans”, hoy tuve la oportunidad de recordarle el momento, agradecer su gentileza, y decirle que ese momento, con su sencillés y grandeza humana, marcó mi vida de muchas maneras.