El cargo de consciencia, y como salir de él.

Por Jenny Jeria Llabrés

 

Hola, soy Jenny, hoy quiero hablar de la culpa, el famoso cargo de consciencia. Este es uno de los sentimientos-energía más castrante e invalidantes; es sentirnos responsables por algo que dijimos o no, hicimos, o no hicimos, llevándonos desde un ruido mental constante y paralizante, hasta una gran depresión.

Desde pequeños, hemos aprendido a manejarla de dos maneras; culpando a otros (familia, amigos, el jefe, la sociedad), moviéndonos por la vida en modo víctimas. Un ejemplo claro de esto es cuando un niño se golpea con una mesa y su madre golpea la mesa diciéndole “tonta, tonta”, traspasándole al objeto toda la responsabilidad del hecho, por tanto, de pequeños podemos ir procesando que no somos responsables si algo sale mal, y, por otro lado, podemos sumirnos en la humillación y el autocastigo profundo de esta culpa que no nos deja vivir.

¿Cómo podemos “sacarnos” ese sentimiento del corazón? ¿Cómo podemos lidiar con él o eliminarlo? Aquí algunas recomendaciones:

Primero, entender que no se “saca” ni se “elimina”. Esto nos lleva a un trabajo arduo pero hermoso, de integración de experiencias hasta una profunda reflexión de que hemos actuado según lo que creíamos era como se debía, o, a través del dolor de algún suceso que gatilló alguna herida de infancia, o desde la rabia, miedo, etc. A través de este trabajo nos enfrentamos y diluimos el ego, conectándonos con el amor y humildad desde el corazón, para hacernos responsables con valentía, pero sin victimismo, de lo que consideramos no estuvo bien.

Luego viene el perdonarte a ti mismo. Este puede ser incluso el paso más difícil para algunos, pero es el más trascendental e importante. Tiene que ver con lo anterior, la aceptación de haber actuado según sentimos desde nuestro ego herido, o pensando que así debía ser.

Lo tercero es la aceptación del proceso evolutivo. Todos vinimos a experimentar la vida de distintas maneras, cada día es una oportunidad para crecer, crear, y aunque se lea extraño, para equivocarnos también, aunque en el fondo, no existen los errores sino elecciones, y si no cometiéramos los “errores”, no podríamos integrar esos aprendizajes.

Finalmente, si sientes que es necesario e importante, y se dan las condiciones, busca enmendar. Tener esa conversación incomoda, pero liberadora, o hacer algunos cambios es sanador.

Es importante que recuerdes que todo comienza adentro, en nosotros; el perdón, el entendimiento, cualquier cambio, y esa conversación incomoda. Siempre será primero tu dialogo interno amoroso, y que, por vibración, será proyectado hacia tu entorno. Es parte de la Magia de la vida, y, sobre todo, de la Magia en ti.

Jenny Jeria Llabrés – Terapeuta Holística, Maso terapeuta Integral, Diplomada en Sanación Pranica, Maestra Reiki Usui Ryoho, Cuántico, Puntural y Unitario, Tarotista, Canalizadora Registros Akashicos y Docente de técnicas bioenergéticas.