Cómo lograr la superación familiar desde la perspectiva de Carlos Cuauhtémoc Sánchez

«Yo era un director de escuela cuando me enteré de que uno de mis alumnos se había quitado la vida, el papá estaba ahí en la recepción pidiendo el expediente de su hijo y bueno, cuando me platicó lo que pasó me quedé helado, me acuerdo de que abrí el folder y busque la fotografía, porque, pues el nombre del alumno se me hacía conocido, pero no sabía quién era y entonces vi la foto y por mi mente pasaron varias escenas, recordé que ese alumno era muy callado y muy distraído; que yo lo había regañado varias veces porque llegaba tarde a mis clases de literatura y porque no hacía sus trabajos, lo recordé triste, pero nunca me di tiempo de para preguntarle qué le pasaba ni para motivarlo; cuando supe que se quitó la vida caí como en un poso muy profundo de introspección que me cambio para siempre, escribí la historia de este joven en mi libro un grito desesperado». (Cuauhtémoc,2022).

El presente texto analiza las consecuencias que puede generar la poca capacidad crítica para actuar frente a situaciones complicadas en la novela Un grito desesperado (1992) de Carlos Cuauhtémoc.

Esta novela nos muestra situaciones difíciles que enfrentan las familias diariamente, en el siguiente fragmento una muestra de ello:

Me froté fuertemente la cara sintiéndome un desdichado.
—Nada volverá a ser como antes. Percibió la maldad corriendo por mis venas.
—No, no —rebatiste—. El joven que me atacó es producto de una sociedad corrupta que a la vez es resultado de familias torcidas. Tú eres la cabeza de esta familia y si te dejas llevar por el deseo de venganza que supones corre por tus venas, ten la seguridad que nuestros hijos también acabarán, tarde o temprano, hundidos en el fango de la degradación que los espera afuera.
—Amor —susurré sintiendo cómo las palabras se negaban a salir— no puedo quedarme con los brazos cruzados después de que han matado a un hijo nuestro.
—Entiende que no fue intencional
(Un grito desesperado, p.16-17).

En este fragmento se puede evidenciar, por un lado, sentimientos de dolor, desesperación, frustración y deseos de venganza. Por otro lado, la calma y el perdón. Todas las personas enfrentamos situaciones difíciles que suelen nublar nuestra capacidad para pensar de manera correcta, no obstante, el autor nos enseña la importancia de una reflexión crítica hasta en los peores momentos que nos permita tomar decisiones conscientes. Además, se rescata el papel fundamental de una familia en la formación del ser humano, los padres son los que enseñan valores y dominación de emociones, bajo este contexto ¿son las familias el pilar fundamental de toda sociedad?, en definitiva, una buena formación de las nuevas generaciones conllevará un futuro mejor.

Tratar con adolescentes no siempre es fácil, se requiere de mucha comprensión y paciencia, por el contrario, muchos adultos suelen perder el control.

—¿A dónde crees que vas, muchachito?
-—Y al decir esto lo sujetó por la oreja. Saúl sudaba y tenía el rostro extremadamente rojo. Se liberó de la mano opresora de un zarpazo y echó a caminar hacia afuera sin decir nada.
—¡Un momento! ¡detente o te arrepentirás toda tu vida!
En la calle varios estudiantes observamos la penosa escena en la que el adulto trataba de sujetar al joven jalándolo de los cabellos mientras este se defendía ágil y ferozmente para alejarse a pasos rápidos del lugar.
Saúl no volvió a casa. Nadie supo a dónde fue.
(Un grito desesperado, p.21).

Observamos una escena de agresiones e intimidaciones por parte de un adulto a un menor, exhibiendo una falta de autocontrol ante situaciones difíciles, además una clara evidencia de las repercusiones que estas actitudes pueden tener. Los seres humanos experimentan una variedad de emociones a lo largo de sus vidas, a menudo siendo arrastrados por ellas de manera negativa y recurriendo a la violencia, lo que resulta en la determinación precipitada sin considerar las consecuencias. En este extracto reflexionamos sobre diversos aspectos importantes como el impacto de las palabras, las acciones, la relevancia de una comunicación efectiva de nuestros comportamientos, lo que nos hace recordar lo importante que es buscar soluciones pacíficas y constructivas en momentos de conflicto y de ser conscientes de cómo nuestras palabras y acciones pueden afectar profundamente a los demás.

La violencia verbal es una de las formas que más daño causa, erosionando con el tiempo los sentimientos de afecto hacia una persona, eliminando cualquier rastro de amor.

—Ya no me asustas papá.
—¿Qué?
—Que eres detestable te odio.
Entonces papá perdió los estribos. Levantó la mano con toda la energía posible y le dio a Saúl tan terrible bofetón que éste cayó al suelo como un muñeco de trapo.
—¡Y tú eres un engendro maldito! No debiste haber nacido. Seguramente ni siquiera eres hijo mío —. Lo tomó de los cabellos y lo jaló hacia adentro nuevamente, obligándolo a entrar jadeando: —¡Sube inmediatamente y aséate!

Saúl se puso a llorar como un niño. Podía haber devuelto la agresión con bastante éxito, podía haberse liberado de los puños que le tiraban del, pero para defenderse e irse sin que mi padre tuviese la posibilidad de detenerlo. Pero en cambio de eso se puso a llorar. Después de un rato se incorporó y obedeció la última orden o como una tétrica caricatura humana. Como un desgraciado muerto andante.
Al llegar a la escalera volteó para ver a papá. Y su mirada fue un llamado de auxilio que no halló palabras para dejarse oír, un grito desesperado desde el último asidero del precipicio.
(Un grito desesperado, p.153-154).

Detectamos el conflicto intrafamiliar, la violencia doméstica y las repercusiones emocionales del maltrato, la escena nos revela agresión física, verbal y emocional, notamos la falta de control y el uso excesivo por parte de un progenitor; por parte del hijo se perciben sentimientos de tristeza, temor, pero también afecto y respeto hacia su padre, vemos el llamado de ayuda y la compasión de alguien que es poco comprendido.

Asimismo, este pasaje refleja disputas que lamentablemente son habituales en muchos hogares, podemos entender los embrollos cotidianos en las relaciones familiares, así como la presencia del maltrato emocional y físico, asuntos que desafortunadamente enfrentan muchas personas en su día a día, buscando la manera de salir de ello a través de la rebeldía, una señal de socorro. Además, la reflexión que nos ofrece este extracto es la complejidad de los problemas familiares, el impacto que tiene el abuso tanto físico como emocional, la lucha interna que enfrentan las víctimas de maltrato y sobre todo la importancia de buscar ayuda y apoyo emocional para romper el ciclo que se presenta en diversos contextos.

Las consecuencias que genera la violencia ya sea verbal o física son devastadoras, la siguiente escena es la que evidencia un mayor impacto en la novela:

Abrió la puerta que, como de costumbre, emitió un leve rechinido.
El cuadro con el que se encontró lo hizo levantar las manos y abrir la boca con todas sus fuerzas sintiendo que el alma misma se le escapaba en un grito.
Saúl estaba ahí, frente a él, colgado de la viga de los polipastos, ahorcado con su propio cinturón.
Ciña daga helada penetró en ese instante hasta lo más profundo de las entrañas de mi padre, paralizándolo ¿. Con sus dedos crispados trató de arrancarse los cabellos, pero solo consiguió rasguñarse cruelmente el rostro pasmado, atónito.
—¡NOOOO! ¡NO! ¡NO! ¡NO! No, no…no… —clamó mientras el cuerpo de su hijo giraba levemente en el aire suspendido por el cuello con su ceñidor de piel.

Papá venció el agarrotamiento producido por la enajenación y corrió a descolgar a Saúl, chillando, jadeando, ahogándose de dolor…Al depositarlo en el suelo quiso revivirlo, pero estaba inerte y ya había comenzado a enfriarse (Un grito desesperado, p. 157).

A lo largo de este texto se ha analizado la actitud equivocada de un padre frente al mal comportamiento de su hijo adolescente, quien solo suplicaba a gritos un poco de amor y comprensión, pero lo único que recibió fueron maltratos frecuentes tanto físicos como psicológicos, en este último fragmento se verifica las consecuencias a las que puede llevar este proceder, la desgarradora escena del suicidio de su hijo , podemos mencionar a esto como influye el mal comportamiento de un adulto en este caso el monarca del hogar en su hijo que desgraciadamente lo lleva a tomar  esa determinación tan fatal que luego repercute en todos , también podemos llegar a mencionar como este extracto conmueve con emociones poderosas como: impresión, sufrimiento, melancolía, rechazo, y el desamparo que experimenta un individuo al presenciar el fallecimiento de alguien cercano. Esto nos conduce a indagar en detalle el sufrimiento humano y la calamidad de una pérdida inesperada, Lamentablemente este pasaje está muy ligado a la realidad existente, muchas personas sufren la pérdida de sus seres queridos de diferentes maneras, pero es más desgarrador perder a alguien por suicidio y sobre todo cuando la culpa recae en quien sufre la pérdida, en la vida cotidiana muchos enfrentan emociones vehementes y abrumadoras que surgen en momentos de intenso duelo, la negación, la impresión y el desamparo son reacciones comunes ante la muerte, especialmente cuando se trata de un ser amado, igualmente este fragmento nos sirve para crear conciencia sobre la importancia de la salud mental y la prevención del suicidio, puesto que podemos identificar los signos de alerta y los factores de riesgo que a menudo pasan desapercibidos hasta que es demasiado tarde. Es crucial reconocer que el impacto de estos sucesos es profundamente grave y tiene repercusiones perdurables para los individuos afectados.

En último término, observamos cómo el autor subraya enérgicamente que esta novela “Un Grito Desesperado” tiene como propósito dar a conocer la realidad de numerosas familias, la carencia de comunicación eficaz puede desencadenar malentendidos, conflictos y distanciamiento. Es esencial escuchar y expresar nuestros sentimientos de manera franca y sincera, asimismo se relata cómo la violencia física y emocional puede afectar profundamente un hogar. El ejemplo de un progenitor autoritario y una madre apática crea un entorno tenso y angustiante para los hijos. A pesar de todo, la novela nos instruye sobre los desafíos que muchas familias deben encarar, además nos estimula a buscar un crecimiento gradual, finalmente la novela transmite un mensaje inequívoco sobre la necesidad de amor y comprensión en las relaciones familiares, fundamentales para forjar lazos saludables en las próximas generaciones.

Referencias:
Cuauhtémoc, C. (1992). Un grito desesperado. Ediciones diamante.
https://julioalbiazulad.wordpress.com/wp-content/uploads/2016/05/un-gritodesesperado
.pdf

Autores:
Quispe Cárdenas Azucena (N0037229)
Rabanal Torres Erick David (N00372109)
Herrera Bellido Odalis Alejandra (N00365690)