Barbie, el fenómeno mundial, una verdadera oda al capitalismo

 

Por Eddie Súper

“Todo es posible”. Es uno de los antiguos slogans de la famosa muñeca Barbie. En el caso de la película, todo ha sido posible para la empresa Mattel, ya que ha roto el record en taquilla al alcanzar mil millones de dólares en ventas, y es, hoy por hoy, la película dirigida por una mujer con mayor éxito financiero en la historia del cine.

Lo anterior prueba que aún existe un mercado de consumidores sedientos de entretenimiento fantástico, y que el deseo de conectar con otros seres humanos esta de manifiesto. En las calles apreciamos grupos de jóvenes vistiendo atuendos color rosado, pantalones rosa metálico, poleras en tonos pastel, y hasta sombreros de felpa rosa. Jóvenes, que sin necesariamente ser gay o transgénero, lucen ropas color rosa para sentirse parte del grupo, de la escena, del fenómeno. El rol tradicional del hombre vistiendo ropas oscuras y corbata es en nuestros días, algo “passé”. ¡La vida en plástico es fantástica! Las chicas plásticas siguen siendo el modelo aceptado.

Desde el principio del film, los espectadores se transportan a otro mundo. Un mundo extraño donde todo es artificial. La narración de Helen Mirren es “on point” al 100%. La creatividad se percibe en cada uno de los detalles. Estética, ángulos, colores, narrativa de la historia y actuaciones. Hablando de actuaciones, America Ferrera , dentro de su personaje de madre de familia luchando para sacar adelante a su hija (Sasha) lanza fuertes mensajes que quedan en la memoria de la audiencia. Barbie es una película más profunda de lo que creemos.

La guerra de los sexos es palpable y real. La tensión por dominar el mundo y establecer patriarcado vs matriarcado es parte de la trama de principio a fin. No solo, este film es feminista. Es también “Anti-Hombre”, es, asimismo, una extensión del feminismo TikTok que a veces se burla de cualquier forma de masculinidad y la ven como tóxica y depredadora. Sin embargo, el ahora famoso monologo de America Ferrera que dice” las mujeres odian a las mujeres, los hombres odian a las mujeres” expresa frustración de la misma mujer, debido a que el mismo patriarcado de Ken, fomenta el machismo incluso entre las mujeres.

Dialogando acerca del principio, la escena de apertura inspirada en odisea espacial 2001, es una idea brillante, y prepara al espectador para algo aparentemente “serio”. Si bien, es imposible que cualquier estudio de cine sea realmente subversivo, especialmente cuando la cultura del consumidor se ha dado cuenta de que el ser consciente es bueno para los negocios, Barbie logra muchas más cosas de lo que imaginamos fuera posible, incluso, abrir la brecha a una reactivación económica “post covid”, al haber empresas que se unen al fenómeno creando menús Barbie, publicidad en tonos pastel, fabricando ropa color rosa, o Happy Hours con bebidas estilo Barbie entre otros.

Barbie en el fondo es una película inconexa, una comedia donde todo personaje masculino es un idiota, un déspota o un perdedor patético. Es un punto de vista social nuevo, porque los roles se intercambian, y si, un director masculino hiciera una película sobre cómo todas las mujeres son brujas, interesadas, histéricas y neuróticas, seria denunciada por ser profundamente ofensiva y sexista.

El ejercito de Kens y Babies llegó para quedarse, y en un futuro cercano, estoy seguro de que estaremos disfrutando de una plétora de elementos “a la Barbie”, tales como parques temáticos, perfumes y otras cosas del mundo material.