Andrea Bocelli se metió a la Quinta en el bolsillo

Por Chisu Zepeda 

Subestimar a la gente es casi un deporte nacional en este país. Cuando se anunció que Andrea Bocelli vendría al Festival de Viña, no fueron pocos los que menospreciaron la capacidad intelectual de la audiencia de apreciar un espectáculo clásico de esta magnitud. 

Sin embargo, hace tan solo algunas horas, la Quinta Vergara presenció uno de los espectáculos más memorables de su historia Festivalera, protagonizado por el archiconocido tenor de renombre, Andrea Bocelli.  

Su presentación conmovió e inspiró tanto a los presentes como a la teleaudiencia. X, el antiguo Twitter, se derretía en elogios por la presentación impecable, y críticas y memes para quienes, chaqueteros como siempre, dijeron que este tipo de espectáculo sería mucho para el público de la Quinta.  

Bocelli, reconocido como uno de los tenores más destacado a nivel mundial, cautivó al público de la Quinta Vergara con una selección de clásicos, acompañado por una orquesta impresionante, compuesta por 74 músicos y 40 coristas, uno de los despliegues más grandes vistos sobre este escenario, marcando así un hito en la historia del festival. 

El espectáculo se inauguró con la interpretación de “O Fortuna” por la orquesta, una elección impactante que generó una reacción efusiva en la audiencia. A lo largo de la presentación, la emoción fue constante. En momentos compartió escenario con otros artistas, la primera en subir a acompañarle fue la soprano puertorriqueña Larisa Martínez, quien se robó todas las miradas por su calidad vocal al interpretar Quando m’en vò de la ópera La bohème.  

Luego le tocó el turno a la violinista estadounidense Caroline Campbell y, finalmente subió Pía Toscano, recordada por participar en la décima temporada de American Idol. Allí, la artista interpretó el clásico de Celine Dion llamado All By Miself. Pero eso no era todo, ya que Bocelli se dio un gustito e invitó al escenario a su hijo, Matteo Bocelli, quien, sin corbata, deleitó al público con algunas canciones. Talentoso y simpático el chiquillo. Hijo de tigre. 

Fue tal el impacto de Bocelli sobre el escenario festivalero que logró que el aria “Nessum dorma”, que está en el inicio del 3er acto de “Turandot”, la última ópera que compusiera Giacomo Puccini fuese TT en Chile. Increíble. 

Otro dato para el anecdotario fue que el director artístico de la Banda Municipal de Osorno, Andrés Pérez, quien hizo el solo de saxo en “Cuando Cuando” junto a Matteo Bocelli, es el mismo que hizo el solo de flauta de “Englishman in New York” durante la presentación de Sting en este mismo escenario. 

La orquesta que acompañó el espectáculo estuvo al más alto nivel. Sonaron increíble. Claramente, todos los músicos y coristas estuvieron acorde a las circunstancias, y brillaron, estuvieron totalmente resplandecientes. 

Finalmente, tras una impecable y pocas veces vista presentación, el artista se despidió del escenario viñamarino llevándose los galardones máximos, una Gaviota de Plata y una de Oro, con braille, hechas especialmente para él. La euforia de la multitud siguió largo rato, pidiendo la Gaviota de Platino, y esperando que el italiano volviera, algo que, simplemente no sucedió. Igual, se agradece un poco de cultura en el espectáculo, sin duda, le subió el pelo a un festival que, desde hace algún tiempo, guatea más y más.